La reforma pensional en Colombia ha dado un paso crucial con la aprobación de varios de sus artículos más significativos en la plenaria del Senado. Esta reforma, impulsada por el gobierno de Gustavo Petro, pretende modificar profundamente el sistema pensional, aumentando la cobertura y ajustando el umbral de cotización para aliviar las cargas del estado y promover un sistema más justo y equitativo.
El proyecto de ley aprobado incluye cambios importantes como la reducción del umbral de cotización de tres salarios mínimos a 2,3, y la transferencia de la administración de los recursos del fondo pensional del Banco de la República en lugar de Colpensiones. Estos cambios buscan una mayor eficiencia en la gestión de los recursos y un mejor manejo de las pensiones futuras.
La aprobación de la reforma no ha estado exenta de controversia y debate. A lo largo de varias sesiones, se presentaron fuertes discusiones entre los miembros del gobierno y la oposición, quienes argumentaron puntos clave sobre la viabilidad y el impacto de la reforma. A pesar de las manifestaciones en contra y las críticas por parte de algunos sectores, una coalición de partidos políticos apoyó los cambios, resaltando la necesidad urgente de reformar un sistema que, según ellos, es insostenible a largo plazo.
Con la aprobación en el Senado, el proyecto debe ahora enfrentar dos debates más en la Cámara de Representantes antes de convertirse en ley. El gobierno ha expresado su confianza en que los ajustes realizados atraerán el apoyo necesario para su aprobación final, aunque reconocen que los desafíos son significativos y el tiempo es limitado, con una fecha límite que se aproxima rápidamente.