La historia de Milan, un joven parisino de 13 años, es un ejemplo inspirador de cómo la pasión y el talento pueden abrir puertas inesperadas. Todo comenzó cuando su madre, Louise Odessa, decidió apoyar el sueño de su hijo de trabajar en Louis Vuitton, la marca de moda que tanto adora Milan. En un acto de amor y confianza, Louise publicó en redes sociales, específicamente en X (anteriormente conocido como Twitter), los bocetos de diseño de Milan, destacando su habilidad con Photoshop y su pasión por el diseño de moda.
Los diseños de Milan, que incluían bocetos de zapatillas, equipaje y ropa de estar por casa al estilo de Louis Vuitton, capturaron la atención de la comunidad en línea. Su talento no pasó desapercibido, y pronto, una periodista de BFMTV destacó su trabajo en una crónica, lo que eventualmente llevó a que los responsables de Louis Vuitton se fijaran en él. Esta oportunidad se convirtió en una oferta para un internado de una semana en la reconocida casa de moda.

Durante su internado, Milan no solo continuó desarrollando sus habilidades de diseño, sino que también creó un diseño de maletín alineado con la visión creativa de la marca. Esta experiencia fue más que un simple aprendizaje para Milan; fue una afirmación de su pertenencia y habilidad en el mundo de la moda. Milan, quien enfrenta desafíos en la escuela debido a trastornos de atención, encontró en Louis Vuitton un entorno donde se sintió cómodo y valorado, una experiencia que él mismo describió como el comienzo de su vida.