Arte y Cultura

Descubren los Grabados Rupestres Más Grandes Del Mundo en la Cuenca del Orinoco

Científicos colombianos y británicos han encontrado en la cuenca del Orinoco, entre Colombia y Venezuela, grabados rupestres gigantes que datan de hace al menos 2,000 años. Algunas figuras alcanzan los 40 metros de longitud y se presume que fueron utilizados como marcadores territoriales.

Arte y Cultura

Descubren los Grabados Rupestres Más Grandes Del Mundo en la Cuenca del Orinoco

Científicos colombianos y británicos han encontrado en la cuenca del Orinoco, entre Colombia y Venezuela, grabados rupestres gigantes que datan de hace al menos 2,000 años. Algunas figuras alcanzan los 40 metros de longitud y se presume que fueron utilizados como marcadores territoriales.

"Estos grabados destacan no solo por su tamaño, sino también por su implicación en la comprensión de las culturas antiguas de la región", explicó Alejandro I. López, coautor del descubrimiento.

5/6/2024

Un grupo de científicos, compuesto por investigadores colombianos y británicos, ha realizado un descubrimiento monumental en la zona de los Rápidos de Atures, en el Orinoco Medio, entre Colombia y Venezuela. En esta región, se encontraron grabados rupestres que representan serpientes gigantes, ciempiés amazónicos y figuras humanas, algunas de hasta 40 metros de largo.

El estudio, liderado por Alejandro I. López, apunta a que estos grabados podrían haber tenido diversos propósitos, como marcar territorios, transmitir mensajes a los visitantes y reforzar identidades culturales. Las enormes figuras, que datan de hace al menos 2,000 años según pruebas preliminares, permiten vislumbrar la riqueza cultural de las antiguas civilizaciones de la cuenca del Orinoco.


El descubrimiento resultó particularmente sorprendente debido a la escala de los grabados. Algunas figuras alcanzan hasta 40 metros de longitud, lo que las convierte en los grabados rupestres más grandes del mundo. Además de las representaciones de serpientes y ciempiés gigantes, se han identificado diseños de aves y figuras humanas que arrojan nueva luz sobre la vida y creencias de los habitantes antiguos de esta región.

Los hallazgos han sido divulgados a través de varias publicaciones, incluyendo un artículo en National Geographic por Constanza Vacas y otro en CNN en Español por Belén Liotti. Ambas fuentes resaltan la posible función de estos grabados como marcadores territoriales y su relevancia en la comprensión de las identidades culturales y territoriales de las antiguas poblaciones que habitaron la cuenca del Orinoco.

Algo Curioso
El Rápido de Atures, donde se encontraron los grabados rupestres, es conocido no solo por su significancia arqueológica, sino también por ser uno de los mayores desafíos naturales para la navegación en el río Orinoco, con rápidos de hasta 12 kilómetros de largo.

Implicaciones Históricas y Culturales del Descubrimiento

El descubrimiento de estos grabados rupestres proporciona información crucial sobre las antiguas civilizaciones que habitaron la cuenca del Orinoco. Según el artículo de Constanza Vacas en National Geographic, estos grabados pueden haberse utilizado para marcar territorios y expresar identidades culturales. Las figuras monumentales de serpientes, ciempiés y aves son indicativas de la fauna amazónica y evidencian el profundo conocimiento y respeto que las civilizaciones antiguas tenían por su entorno natural.

La antigüedad de los grabados, que se estima en al menos 2,000 años, sugiere que las técnicas y métodos utilizados para su creación eran muy avanzados para su tiempo. Esto abre nuevas interrogantes sobre las capacidades artísticas y tecnológicas de estas antiguas sociedades. Además, el tamaño impresionante de algunas figuras, como las serpientes de hasta 40 metros de largo, destaca la importancia simbólica y cultural de estos animales en la cosmovisión de los habitantes de la región.

Por otro lado, el artículo de Belén Liotti para CNN en Español subraya la hipótesis de que estos grabados pueden haber servido para delimitar territorios habitados, sugiriendo una estructura social organizada en la que el arte rupestre jugaba un papel esencial en la comunicación y afirmación de poder. Esta perspectiva ofrece una nueva dimensión para comprender las dinámicas sociales y políticas de las culturas antiguas del Orinoco.

Asimismo, los grabados permiten a los arqueólogos y antropólogos estudiar las antiguas redes de comunicación y comercio entre las diferentes comunidades que habitaban la región. La presencia de figuras humanas y animales en los grabados sugiere que estas culturas compartían un lenguaje visual común, lo que facilita el entendimiento de sus interacciones y relaciones.

Técnicas y Contexto en la Realización de los Grabados

Los investigadores han utilizado diversas técnicas modernas para estudiar y documentar los grabados rupestres en la región del Orinoco. La tecnología de escaneo 3D ha permitido a los científicos mapear y analizar las figuras con una precisión sin precedentes, mientras que las pruebas de datación por radiocarbono han ayudado a estimar la antigüedad de los grabados en alrededor de 2,000 años.

El análisis de estos grabados también revela el contexto en el que fueron realizados. Dado su tamaño y complejidad, es probable que estas obras requirieran de una organización colectiva y la utilización de herramientas avanzadas. La creación de figuras de hasta 40 metros de largo sugiere que estos proyectos eran emprendimientos comunales de gran importancia para las sociedades que las realizaron.

Además, la ubicación geográfica de los grabados, en áreas de difícil acceso como los Rápidos de Atures, indica que los emplazamientos fueron seleccionados cuidadosamente, probablemente por su significado ceremonial o su visibilidad como puntos de referencia en el paisaje. Esto también podría sugerir que estos territorios eran considerados sagrados o de especial relevancia para las poblaciones locales.

Finalmente, estos descubrimientos han resaltado la importancia de proteger y preservar el patrimonio cultural de la cuenca del Orinoco. Las autoridades y comunidades locales están ahora trabajando en conjunto con los investigadores para asegurar que estos tesoros arqueológicos se conserven y se estudien adecuadamente, respetando tanto su valor histórico como cultural.

"Estos grabados destacan no solo por su tamaño, sino también por su implicación en la comprensión de las culturas antiguas de la región", explicó Alejandro I. López, coautor del descubrimiento.

Jun 5, 2024

Un grupo de científicos, compuesto por investigadores colombianos y británicos, ha realizado un descubrimiento monumental en la zona de los Rápidos de Atures, en el Orinoco Medio, entre Colombia y Venezuela. En esta región, se encontraron grabados rupestres que representan serpientes gigantes, ciempiés amazónicos y figuras humanas, algunas de hasta 40 metros de largo.

El estudio, liderado por Alejandro I. López, apunta a que estos grabados podrían haber tenido diversos propósitos, como marcar territorios, transmitir mensajes a los visitantes y reforzar identidades culturales. Las enormes figuras, que datan de hace al menos 2,000 años según pruebas preliminares, permiten vislumbrar la riqueza cultural de las antiguas civilizaciones de la cuenca del Orinoco.


El descubrimiento resultó particularmente sorprendente debido a la escala de los grabados. Algunas figuras alcanzan hasta 40 metros de longitud, lo que las convierte en los grabados rupestres más grandes del mundo. Además de las representaciones de serpientes y ciempiés gigantes, se han identificado diseños de aves y figuras humanas que arrojan nueva luz sobre la vida y creencias de los habitantes antiguos de esta región.

Los hallazgos han sido divulgados a través de varias publicaciones, incluyendo un artículo en National Geographic por Constanza Vacas y otro en CNN en Español por Belén Liotti. Ambas fuentes resaltan la posible función de estos grabados como marcadores territoriales y su relevancia en la comprensión de las identidades culturales y territoriales de las antiguas poblaciones que habitaron la cuenca del Orinoco.

Un grupo de científicos, compuesto por investigadores colombianos y británicos, ha realizado un descubrimiento monumental en la zona de los Rápidos de Atures, en el Orinoco Medio, entre Colombia y Venezuela. En esta región, se encontraron grabados rupestres que representan serpientes gigantes, ciempiés amazónicos y figuras humanas, algunas de hasta 40 metros de largo.

El estudio, liderado por Alejandro I. López, apunta a que estos grabados podrían haber tenido diversos propósitos, como marcar territorios, transmitir mensajes a los visitantes y reforzar identidades culturales. Las enormes figuras, que datan de hace al menos 2,000 años según pruebas preliminares, permiten vislumbrar la riqueza cultural de las antiguas civilizaciones de la cuenca del Orinoco.


El descubrimiento resultó particularmente sorprendente debido a la escala de los grabados. Algunas figuras alcanzan hasta 40 metros de longitud, lo que las convierte en los grabados rupestres más grandes del mundo. Además de las representaciones de serpientes y ciempiés gigantes, se han identificado diseños de aves y figuras humanas que arrojan nueva luz sobre la vida y creencias de los habitantes antiguos de esta región.

Los hallazgos han sido divulgados a través de varias publicaciones, incluyendo un artículo en National Geographic por Constanza Vacas y otro en CNN en Español por Belén Liotti. Ambas fuentes resaltan la posible función de estos grabados como marcadores territoriales y su relevancia en la comprensión de las identidades culturales y territoriales de las antiguas poblaciones que habitaron la cuenca del Orinoco.

Algo Curioso
El Rápido de Atures, donde se encontraron los grabados rupestres, es conocido no solo por su significancia arqueológica, sino también por ser uno de los mayores desafíos naturales para la navegación en el río Orinoco, con rápidos de hasta 12 kilómetros de largo.

Implicaciones Históricas y Culturales del Descubrimiento

El descubrimiento de estos grabados rupestres proporciona información crucial sobre las antiguas civilizaciones que habitaron la cuenca del Orinoco. Según el artículo de Constanza Vacas en National Geographic, estos grabados pueden haberse utilizado para marcar territorios y expresar identidades culturales. Las figuras monumentales de serpientes, ciempiés y aves son indicativas de la fauna amazónica y evidencian el profundo conocimiento y respeto que las civilizaciones antiguas tenían por su entorno natural.

La antigüedad de los grabados, que se estima en al menos 2,000 años, sugiere que las técnicas y métodos utilizados para su creación eran muy avanzados para su tiempo. Esto abre nuevas interrogantes sobre las capacidades artísticas y tecnológicas de estas antiguas sociedades. Además, el tamaño impresionante de algunas figuras, como las serpientes de hasta 40 metros de largo, destaca la importancia simbólica y cultural de estos animales en la cosmovisión de los habitantes de la región.

Por otro lado, el artículo de Belén Liotti para CNN en Español subraya la hipótesis de que estos grabados pueden haber servido para delimitar territorios habitados, sugiriendo una estructura social organizada en la que el arte rupestre jugaba un papel esencial en la comunicación y afirmación de poder. Esta perspectiva ofrece una nueva dimensión para comprender las dinámicas sociales y políticas de las culturas antiguas del Orinoco.

Asimismo, los grabados permiten a los arqueólogos y antropólogos estudiar las antiguas redes de comunicación y comercio entre las diferentes comunidades que habitaban la región. La presencia de figuras humanas y animales en los grabados sugiere que estas culturas compartían un lenguaje visual común, lo que facilita el entendimiento de sus interacciones y relaciones.

Técnicas y Contexto en la Realización de los Grabados

Los investigadores han utilizado diversas técnicas modernas para estudiar y documentar los grabados rupestres en la región del Orinoco. La tecnología de escaneo 3D ha permitido a los científicos mapear y analizar las figuras con una precisión sin precedentes, mientras que las pruebas de datación por radiocarbono han ayudado a estimar la antigüedad de los grabados en alrededor de 2,000 años.

El análisis de estos grabados también revela el contexto en el que fueron realizados. Dado su tamaño y complejidad, es probable que estas obras requirieran de una organización colectiva y la utilización de herramientas avanzadas. La creación de figuras de hasta 40 metros de largo sugiere que estos proyectos eran emprendimientos comunales de gran importancia para las sociedades que las realizaron.

Además, la ubicación geográfica de los grabados, en áreas de difícil acceso como los Rápidos de Atures, indica que los emplazamientos fueron seleccionados cuidadosamente, probablemente por su significado ceremonial o su visibilidad como puntos de referencia en el paisaje. Esto también podría sugerir que estos territorios eran considerados sagrados o de especial relevancia para las poblaciones locales.

Finalmente, estos descubrimientos han resaltado la importancia de proteger y preservar el patrimonio cultural de la cuenca del Orinoco. Las autoridades y comunidades locales están ahora trabajando en conjunto con los investigadores para asegurar que estos tesoros arqueológicos se conserven y se estudien adecuadamente, respetando tanto su valor histórico como cultural.

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